Separadores de grasas para cocinas, hostelería, restauración, colectividades o instalaciones con aguas cargadas de aceites y grasas alimentarias. Revisa caudal, ubicación, mantenimiento y normativa aplicable al proyecto.
Los separadores de grasas están pensados para instalaciones donde el problema procede de grasas y aceites alimentarios, como cocinas, hostelería, restauración o colectividades. Su elección debe partir del uso real y del mantenimiento previsto, no solo del tamaño del equipo.
Cuando el problema son grasas alimentarias
Antes de comprar, revisa el origen del agua, la frecuencia de uso, la ubicación disponible, el acceso para limpieza y la documentación técnica del separador. En este tipo de instalación, el mantenimiento no es un detalle secundario: condiciona el funcionamiento y la gestión posterior.
No confundir con otros separadores
Las grasas alimentarias no son lo mismo que los hidrocarburos. Para aceites minerales, combustibles o entornos vinculados a vehículos, la solución puede ser un separador de hidrocarburos. Si además hay sólidos o arenas, puede ser necesario revisar pretratamiento con decantación.
¿Qué documentación conviene revisar?
Caudal, condiciones de instalación, operaciones de mantenimiento y cualquier referencia normativa o de rendimiento deben confirmarse en la documentación del fabricante y del proyecto.

